TEXTOS
ON VICTORIA ENCINAS

ESTÍMULOS SENSIBLES
Rocío de la Villa
(Español/English)
 
DURANTE EL NAUFRAGIO
Rosa Olivares
(Español/English)
 
VICTORIA ENCINAS,
EL GRADO CERO
DE LA ESCULTURA
Miguel Cereceda
 
VICTORIA ENCINAS,
Santiago B. Olmo
 
REFLEXIONES
DESDE EL SÓTANO
Fernando Castro
 
PEZ VENENO
(PERO SIEMPRE
SOLUBLE)
José Luis Brea
(Español/English)
 
EL IMAGINARIO
MATÉRICO.
Luz Helena Carvajal
(Español/English)
 

 

 

VICTORIA ENCINAS
Santiago B. Olmo
Texto publicado en el catálogo de la exposición ¿Pintura, pintura! Galería Malborought, 2004.

 


Victoria Encinas se ha volcado hacia una comprensión de la pintura que tiende a la precisión de lo pictórico, desde una perspectiva en la que la instalación inscribe un orden entre los objetos y los cuadros, desde el color y el cromatismo que recomponen el espacio como un estallido de formas. En sus obras los objetos de plástico, de colores vibrantes y con las formas corrientes de los utensilios baratos que se encuentran a centenares en los bazares, cumplen una función escenográfica y adquieren un valor que en ocasiones es orgánico, y otras veces minimalista, a pesar de los ecos de la cultura popular que contienen. El objeto puede transformarse en una escultura o en una pintura sin pintura, pero cuando se integra al cuadro es para destriparlo, para sacarlo fuera y hacer que se expanda por la pared como un nuevo objeto. A través del objeto el cuadro se vuelve también un objeto. A través de los objetos de plástico, industriales y baratos, y el cuadro ejecutado cuidadosamente como una velocidad cromática, se establece una vibración de tensiones y afinidades que recupera de la pintura esa vaga noción.

En sus obras también la fotografía y el collage de plásticos y metacrilatos se despliegan como útiles herramientas que distorsionan el objeto-cuadro, para convertirlo en un ambiente, sintetizando las posibilidades del espacio.

Sus pinturas poseen la capacidad de generar ambientes de vibración cromática de gran intensidad perceptiva utilizando muy pocos elementos. Lejos de ese cierto barroco que caracteriza la instalación pictórica norteamericana, sus instalaciones tienden a la síntesis para subrayar con mayor firmeza el valor del color. Si la pintura era sobre todo cuadro, lo pictórico es otra cosa, o algo más. En la obra de Victoria Encinas la pintura es tan visual como corporal, porque la vivencia del espacio que ésta genera es probablemente lo más importante. A estructura en ángulo de su instalación, el hecho de que dos de los cuadros se toquen en sus esquinas recreando y acentuando el ángulo de las paredes de la sala viene a confirmar el interés por el espacio. No es tanto la mirada lo que debe situarse en el centro de la instalación, sino el cuerpo y desde él establecer las condiciones de esa mirada que ya tendrá también que saber tocar y percibir el color como un clima, como un calor.